sábado, 1 de enero de 2011

INFORME PISA

¿QUÉ ES PISA Y CÓMO FUNCIONA?

El nombre PISA corresponde con las siglas del programa según se enuncia en  inglés: Programme for International Student Assessment, es decir, Programa para la  Evaluación Internacional de Alumnos. Se trata de un proyecto de la OCDE  (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), cuyo objetivo es evaluar la formación de los alumnos cuando llegan al final de la etapa  de enseñanza obligatoria, hacia los 15 años. Se toma una muestra representativa de estudiantes en 65 países (los 33 miembros de la OCDE y 32 países asociados).
 Es muy importante destacar que el Programa ha sido concebido como un recurso para ofrecer información abundante y detallada que permita a los países miembros adoptar las decisiones y políticas públicas necesarias para mejorar los niveles educativos.
La evaluación cubre las áreas de lectura, matemáticas y competencia científica. El énfasis de la evaluación está puesto en el dominio de los procesos, el entendimiento de los conceptos y la habilidad de actuar o funcionar en varias situaciones dentro de cada dominio.
Los resultados PISA ofrecen un perfil de las capacidades de los estudiantes de 15 años de todos los países donde se aplica el examen. Además, provee información sobre el contexto personal, familiar y escolar de los participantes en la muestra.
El carácter cíclico (trienal) de la evaluación permite tener indicadores sobre las tendencias en cada país y en el conjunto de los países involucrados en el proyecto.  En última instancia, la calidad y riqueza de los datos arrojados en el proceso de evaluación pretende constituirse en la base para la investigación y análisis destinados a mejores políticas en el campo de la educación.


Lo que evalúa y lo que no evalúa PISA

PISA no está diseñado para evaluar el aprendizaje de los contenidos específicos  fijados en los programas de las escuelas o de los distritos o regiones correspondientes. Tampoco está pensado para evaluar el desempeño de los docentes ni  los programas vigentes. PISA se centra en el reconocimiento y valoración de las destrezas y conocimientos  adquiridos por los alumnos al llegar a sus quince años. La adquisición de tales destrezas y conocimientos es fruto de numerosas circunstancias familiares, sociales, culturales y escolares. PISA trata de recoger información sobre esas circunstancias para que las políticas que pudieran desprenderse del análisis de los resultados de la prueba atiendan a los diferentes factores involucrados.
 Los resultados de la prueba describen el grado en el que se presentan las competencias estudiadas y permiten observar la ubicación de los resultados de cada país en el contexto internacional.
 A la manera del tablero de medallas de los juegos olímpicos, las tablas generales en las cuales se reporta el lugar alcanzado por cada país en las evaluaciones del proyecto PISA muestran, desde el primer ciclo iniciado en 2000, a ciertos  países situados consistentemente en los lugares más altos, y a otros en la zona  más baja de la escala. En buena medida, esto tiene que ver con las condiciones  económicas de los países, sus trayectorias de desarrollo de las últimas décadas y las carencias que algunos de ellos tienen, debidas a la pobreza, a la precariedad de algunos servicios públicos e incluso a las secuelas culturales de antiguos procesos de colonización.
La escala general de los países no es sino uno de los datos que arroja la prueba, uno entre cientos de datos, que, sin embargo, suele ser la que más llama la atención. Por muy llamativa que sea, por muy curioso que resulte observar las posiciones en la escala, no debe verse como algo extraordinario que Túnez y Finlandia se encuentren en rumbos opuestos de la tabla. Mucho más interesantes y útiles son los datos que conciernen a los contextos socioeconómicos y escolares de las poblaciones que participan en la evaluación, y los detalles sobre los aspectos o competencias en los cuales fallan quienes responden el examen. Dicho en otras palabras, la información más relevante proporcionada por PISA  tiene que ver con las explicaciones que ofrece sobre cómo y por qué fallan algunas poblaciones de alumnos. Las distancias entre los países con mejores resultados educativos y los que tienen un índice mayor de fracaso en educación, deben quedar, en todo caso, como llamados de atención para la comunidad internacional, y para los miembros de la OCDE en particular, sobre la urgencia de moderar la desigualdad con mecanismos de cooperación.



ESPAÑA:

 Lo hicieron en el año 2000, en el 2003, en el 2006 y en el 2009. España nunca superó la media. El pasado día 7 de diciembre salió el informe PISA 2009. La muestra española está formada por 910 centros y ha contado con la participación de 27.000 alumnos. 
Corea del Sur, Finlandia y Singapur son los países con los mejores resultados globales con más de 540 puntos cada uno (sobre un máximo de 600). España ocupa el lugar 33 sobre los 65 países evaluados. 


La nota media de la OCDE es de 496. La nota media de España es 482, por debajo de la media de la OCDE y de todos nuestros socios europeos. En España, las CC.AA. de Castilla-León, Madrid, Navarra y la Rioja ocupan los puestos de cabeza con más de 500 puntos cada una. Globalmente y en comprensión lectora, Canarias (que participa por primera vez) con 448 puntos es la comunidad autónoma con peor puntuación. Hay que señalar que según el responsable de PISA, Andreas Schleicher, más de 39 puntos de diferencia significa una diferencia de un curso completo. Es decir, los estudiantes de 15 años de Castilla-León o Madrid adelantan a Canarias en más de un curso y los estudiantes chinos de Shanghai o los de Finlandia, Corea del Sur, Singapur o Japón nos superan por dos cursos. Un escándalo. Se da la circunstancia de que la tercera parte de los 27.000 alumnos españoles examinados son repetidores, un porcentaje que se acerca al 50% en Canarias y Andalucía y que constituye un lastre que repercute mucho en la media. Lo sorprendente es que si se excluyeran Canarias, Andalucía y Baleares de la evaluación, España superaría la media de la OCDE y quedaría entre los primeros 15 países evaluados.




Reflexionando sobre todo ello, pienso que el informe PISA debe servir para atender las necesidades del estudiante más que para medir el rendimiento del mismo; y para que la escuela pueda hacer para mejorar al estudiante más que para que éste pueda hacer prestigiar a la escuela. En mi opinión, el resultado que muestra el informe está sobre valorado y no del todo objetivo, pues quedan muchos cabos sueltos. 


1 comentario:

  1. Me parece una entrada de lo más completa ya que en ella combina distintos elementos como podemos ver en la gráfica , en las imagenes o en el video. Además en la entrada nos da a conocer lo que es el informe PISA.

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